Exdirector del FBI acusa a Trump de mentir y difamar

Comey le hizo saber que en ese momento no lo era.

Comey tomó nota de todas sus conversaciones con Trump mientras estaba en el cargo, y este jueves confirmó que él mismo había permitido la filtración de esas anotaciones mediante un amigo, el profesor universitario Daniel Richman, para "impulsar el nombramiento de un fiscal especial" dedicado a Rusia.

En su testimonio, Comey sostuvo que Trump le pidió lealtad y "dejar pasar" la investigación sobre su exasesor de seguridad nacional, Michael Flynn.

Para el líder de la bancada del partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, las declaraciones de Comey tienen un octanaje demasiado elevado para ser minimizadas.

En este "Superbowl político" en el corazón de la ciudad de burócratas y poderosos se vieron colas de hasta media hora para ingresar a los bares, que tenían menúes especiales vinculados al escándalo ruso, y desde las 5 de la mañana filas ante el Congreso para presenciar lo que muchos consideraban como una audiencia "histórica", de alcances difíciles de definir.

Son sus primeras declaraciones desde su despido, que se produjo el 9 de mayo cuando encabezaba una investigación sobre la posible confabulación entre la campaña de Trump y Rusia.

Comey evitó emitir su opinión personal sobre si el gesto de Trump constituyó una tentativa de obstruir la justicia.

El exdirector del FBI rechazó hoy calificar las órdenes que recibió del presidente como "obstrucción a la Justicia", pero sí las consideró muy "perturbadoras y preocupantes".

Comey contó que decidió comenzar a redactar memorandos internos de todos sus contactos con Trump -algo que no había hecho con sus encuentros con Barack Obama- porque temía que él luego mintiera sobre lo conversado en las reuniones.

"Hubo la sugerencia de un 'quid pro quo', cuando Trump repetidamente trajo a colación la situación del trabajo de Comey, al mismo tiempo que le pidió lealtad", indicó el diario en un análisis legal. "Aunque por ley no precise dar una razón para despedir al director del FBI, el Gobierno prefirió difamarme a mí y, más importante, al FBI afirmando que la organización era un desorden, mal conducida, y que los agentes perdieron confianza en su responsable”, se quejó Comey". Trump cesó a Comey y pocos días después publicó un amenazador tuit conminándolo al silencio y sugirió que podrían existir grabaciones de sus conversaciones.

Casi inmediatamente, en la Casa Blanca la portavoz adjunta Sarah Huckabee le respondió enérgicamente: "El presidente no es un mentiroso".

Trump le encargó a Kasowitz el mes pasado que respondiera a todo lo relacionado con varias pesquisas sobre la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado, que ganó el republicano.

El exdirector del FBI dijo hoy que desea "haya cintas" que documenten sus encuentros con el presidente Trump, quien insinuó hace semanas en Twitter que esas conversaciones se podían haber grabado.

La comisión similar de la Cámara de Representantes también investiga separadamente el caso, así como las comisiones de asuntos jurídicos de cada una de las dos cámaras y el Comité de Supervisión y Reforma de Gobierno (bicameral).

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